Tecnología vs Negocios: consumidor inteligente

¿Es posible adaptarse a los constantes cambios de la tecnología? ¿Se puede sobrevivir a pesar de las innovaciones de los competidores? ¿Qué se puede incorporar para no quedarse en el camino?

El acelerado avance de la evolución de la tecnología es sorprendente y disfrutable para cada uno de sus usuarios, pero bastante temerario para las grandes empresas. Años atrás, la competencia se limitaba a aquel que estuviera haciendo lo mismo que uno dentro del territorio que abarcaba, pero hoy en día se compite con todo el mundo de forma literal y explícita.

La conjunción entre internet y la globalización (ambas resultados de la otra) incorporó en la vida cotidiana y en el hogar de cada persona toda información y oferta sin discriminar su origen, su objetivo y ni siquiera su idioma. Es por esto que los desafíos comerciales crecen a la par de las tecnologías y la competitividad empresarial es una meta cada vez más lejana.

En este abrumador contexto, resulta imprescindible entonces estudiar y entender la oferta interminable de productos y servicios y cuál es el interés y la necesidad de los actuales y posibles clientes. ¿Cuál es la tendencia de mi industria? ¿Qué está haciendo mi competidor? ¿Qué quiere mi público objetivo? ¿Qué le va a interesar en un futuro?

Desembarcamos en un nuevo paradigma cultural empresarial, donde los consumidores buscan empresas transparentes y líderes cercanos, poder interactuar y acceder a información de manera rápida y simple y sentirse escuchados e interesados en sus causas. Los usuarios pretenden cada vez más empresas donde compartir sus gustos y sentirse representados, además de recibir una excelente experiencia del servicio y del producto.

El concepto de transparencia que conlleva la coherencia entre lo dicho y el hacer de las compañías es clave y determinante de la imagen corporativa y su reputación y perduración en el tiempo. Por esto es importante el acceso y la gestión de las nuevas tecnologías y el cómo desarrollarlas estratégicamente para generar nuevas oportunidades y negocios.

Se puede afirmar que, en la actualidad, existen tres grandes tecnologías en pleno desarrollo y expansión:

  • Internet de las cosas: cada vez más artefactos y dispositivos pueden manejarse a través de internet y funcionan de forma interconectada. Esto significa que el modo en que el usuario utiliza cada producto y se relaciona con la marca está atravesado por esta tendencia. Esta tecnología ha tenido mayor injerencia en la medicina como medios para mejorar el estilo de vida, disminuir las visitas médicas, independizar a las personas mayores y tener una mejor gestión de enfermedades crónicas.
    Ventaja: la experiencia del usuario es más completa y facilita sus tareas, generando una mayor fidelización a la marca que consume.

Desafío: repensar los negocios y productos ofrecidos según esta tecnología.

  • Realidad virtual: hoy en día existen 25 millones usuarios de esta tecnología, pero en sólo dos años serán 171 millones. Su principal destinatario es el público joven, desde niños de 10 años hasta adultos de 34. Varios sondeos han demostrado que en la experiencia de compra, la realidad virtual cumple un papel importante en la decisión del cliente cuando tiene la oportunidad de testear el producto o servicio que se le ofrece.

Ventaja: el usuario está más cerca de la empresa y el producto, ahora de forma prácticamente física.

Desafío: lograr la inversión económica que significa implementar esta herramienta.

  • Impresión 3D: este negocio alcanza la suma de cuatro billones de dólares en la actualidad y se espera que en dos años se cuadriplique. Esta tecnología ha crecido a gran velocidad y sus resultados son más que asombrosos y útiles. Seguramente sea la más funcional a las empresas, ya que abarata enormemente costos y disminuye tiempos de producción.

Ventaja: desarrollo de prototipos y productos innovadores.

Desafío: automatizar procesos hoy realizados por capital humano y no tecnológico.

Concluyendo, toda innovación tecnológica supone un desafío a nivel comercial. A pesar de que existen obstáculos, como la resistencia al cambio cultural o el alto costo económico que implican, estos dispositivos han llegado para quedarse y cada vez captan más usuarios. Es parte de las empresas encontrar la forma de aprovecharlos y hacer crecer sus negocios gracias a las ventajas que ofrecen. Es necesario entender el nuevo perfil de consumidor que suponen y no perderlo, sino que demostrarle la intención de acompañarlos en ese nuevo rumbo que su cotidianidad está tomando.

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