Los millennials configuran un nuevo espacio de trabajo

La generación líder del siglo XXI persigue la innovación, modernidad y accesibilidad en todos los ámbitos de su vida, incluidos los espacios de trabajo y su forma de habitarlos.

El mundo cambia y con él se modifican los hábitos, las costumbres y hasta las normas. Las comunicaciones no son las mismas que las del siglo pasado y la vida cotidiana se moderniza a punto tal que los espacios que habitamos deben adaptarse también. A su vez, esta necesidad de mutar viene de la mano de los millennials, esta generación de entre 21 y 34 años que juegan un rol muy importante: son el 22% de la población argentina, el 30% de la latinoamericana. Según la consultora internacional Nielsen, hacia el 2025 representarán el 75% de la fuerza laboral y de consumo del mundo[1].

La generación Millennial está marcando tendencias tanto en sus hábitos de compra como en la interacción con medios y con las demás generaciones. Este grupo generacional será responsable del 50% del consumo global en 2018, por lo que es de suma importancia para fabricantes y detallistas conocer sus características, preocupaciones y motivadores de compra. Los millennials quieren innovación, modernidad, originalidad. Y esto lo aplican a todos los ámbitos de su vida, incluso a la hora de buscar trabajo. En la actualidad, el empleador no elige al candidato sino al revés: el empleado elige dónde quiere trabajar. Es por esto que los espacios de trabajo, que comienzan a ser liderados por y para millennials, deben adaptarse a las exigencias del siglo XXI y subirse al tren de la creatividad, ya que constituyen el hábitat en el cual las personas viven entre 8 y 10 horas diarias.

En este sentido, muchas tendencias han comenzado a propagarse desde los principales centros corporativos del mundo, como New York y Oriente: espacios de diseño, amplios y luminosos, flexibles a diversas necesidades y usos, que contribuyan a un clima laboral horizontal en vez de vertical, y potencian el trabajo colaborativo. Y esto buscan las empresas de primer nivel en la actualidad cuando deben decidir cuáles serán sus instalaciones.

Conversando con RAGHSA una empresa líder en innovación, que desarrolla y construye edificios de oficinas premium, nos afirmó que con la introducción de nuevos materiales y técnicas constructivas, los edificios pueden ser cada vez más grandes y altos, y estas nuevas dimensiones aseguran la creación plantas libres con gran flexibilidad a la hora de armar un layout en vez de oficinas divididas en despachos, una tendencia que evidentemente llegó para quedarse, nos explicó el ingeniero Pablo Kiesel.[i]

En este escenario, el diseño interior de los espacios de trabajo se convierte en un aliado estratégico con una responsabilidad importante en el momento de instalar las oficinas: “Contar con una muy buena iluminación natural, elegir mobiliarios confortables y tecnologías de climatización que garanticen la calidad del aire interior,  y que además den como resultado una adecuada circulación y renovación de aire permitirá que los empleados tengan una mejor interacción, un buen trabajo en equipo y, desde ya mayor productividad”, señala el ingeniero.

Otra tendencia cada vez más creciente es la de la sustentabilidad en los espacios que habitamos: “Diseñar, construir y operar edificios green es un requerimiento básico de las empresas que buscan oficinas corporativas, ya que se reducen los costos operativos y de mantenimiento porque son espacios más eficientes”, asegura Kiesel.

“Nuestros edificios son pequeñas ciudades con 5.000 a 10.000 usuarios diarios. Por lo tanto, debemos pensar en las necesidades de los locatarios a la hora de diseñarlos. En nuestras áreas comunes ofrecemos bicicleteros, vestuarios, gimnasio, auditorio, salas de reuniones e incluso comedor, todos servicios muy bien valorados por las empresas ya que facilitan las actividades y rutinas cotidianas de los empleados convirtiéndose en beneficios para ellos”, comenta Kiesel.

Creencias, mitos y nuevas realidades

¿Cuánta influencia tiene nuestra edad respecto a cómo pensamos, dónde y qué comemos o cómo ahorramos y gastamos?  ¿Qué consumimos culturalmente y qué estilo de vida elegimos? Son algunos interrogantes que estudiamos para conocer la distancia o cercanía de los estilos de vida de los jóvenes en comparación de los mayores.

Según un estudio de investigación [ii]sobre los estilos de vida generacionales, los valores tradicionales, tales como casarse, tener hijos y comprar una casa son aún relevantes para muchos de los participantes pertenecientes a la Generación Z [iii]y Millenial, aún si no son sus prioridades principales.

Cuando quieren informarse, tanto la TV como los motores de búsqueda en Internet son muy atractivos tanto para jóvenes como para mayores. No es sorpresa que los últimos prefieran fuentes tradicionales como medios impresos y radio.

Los jóvenes están altamente conectados, pero  no son los únicos a quienes la tecnología distrae. De hecho, los Baby Boomers  [iv]son los más propensos a admitir que sus comidas no están libres de la tecnología.

No son los consumidores mayores, quienes frecuentemente tienen más tiempo y dinero, quienes comen fuera de casa con mayor frecuencia. Los Millennials son los que buscan más ávidamente cenar fuera. Casi 6 de 10 lo hacen al menos una vez a la semana y casi un tercio dice que así lo hace 3 veces por semana o más.

La Tv sigue siendo la actividad de ocio favorita entre los  participantes de todas las edades, pero la lectura es también una actividad prioritaria –aún entre miembros de la Generación Z y Millenials. De hecho, los encuestados más jóvenes dieron a la lectura mayor preferencia que a practicar videojuegos online o a revisar sus redes sociales, entre las actividades que prefieren practicar en su tiempo libre.

Otra de las características más relevantes es la lealtad al trabajo, se plantea que solo es un valor de las generaciones más viejas. Los Millennials son  casi 2 veces más propensos a dejar un trabajo después de dos años, 1,5 después de cinco años y muestran la mitad de la probabilidad de permanecer en el mismo  después de 10 años, en comparación con los encuestados de la Generación X y Baby Boomers.

Otra de las creencias es “la deuda es un hecho de la vida” para más de 4 de cada 10 participantes de todas las edades, incluyendo a más de la mitad de personas encuestadas de la Generación X y Baby Boomer. Los consumidores mayores vigilan más cuidadosamente sus gastos y limitan sus compras, en tanto que los participantes  más jóvenes abordan este punto con perspectiva de largo plazo.

[1] Millennials y el consumo en Argentina, Nielsen, 2016

[i] Pablo Kiesel, es ingeniero y gerente comercial de RAGHSA

[ii] “Estilos de Vida Generacionales”, Nielsen, 2015.

[iii] Generación Z comprende de las personas de 15 a 20 años, según clasificación Nielsen.

[iv] Comprende a las personas de 50 a 64 años, según clasificación Nielsen.

Compartir en: