El desafío de la reputación de la imagen corporativa

Cada vez más, nos encontramos con problemas de crecimiento en las organizaciones, resultantes de la mala comunicación interna. Ésta ocasiona un ambiente laboral tóxico que repercute en la calidad de trabajo, fomenta ausentismo y enfermedades  y proporciona una mala reputación de la imagen de las organizaciones.

La alta rotación de los empleados, la desmotivación, los programas de carrera cada vez más obsoletos, la mala comunicación de los objetivos, la escasa difusión de la cultura organizacional  y el acceso de los empleados a nuevas tecnologías desembarcan en una crisis cultural que nos atraviesa y nos impulsa a buscar nuevas formas y estrategias para comunicarnos con el público interno.

Hoy, podríamos decir que el público interno es reconocido como un recurso clave para las organizaciones, ya que es uno de los factores más influyentes en el crecimiento de una empresa y repercute en la buena reputación de la imagen corporativa.

Claro que los clientes, la materia prima, el capital económico y los recursos físicos son indispensables, pero todos estos factores están articulados únicamente por nuestros socios estratégicos llamados “empleados”, las personas que forman y hacen funcionar cada uno de estos sistemas. Pensar y actuar en función de esta premisa convierten a la empresa en sustentable para con su entorno interno y externo.

Si queremos percibir de manera inteligente la demanda de nuestro público interno y convertirnos en empresas deseables, debemos desarrollar empatía con el consumo de nuestros socios estratégicos y adelantarnos a sus deseos y necesidades.

Vivimos en una sociedad reinada por el concepto de individualidad, de autoayuda, de consumismo y de capitalismo. Pero ¿qué necesita la persona que tengo al lado? ¿Qué tengo para ofrecerle? ¿Puedo hacer algo para que se sienta mejor, para que esté motivado y, en consecuencia, trabajemos mejor? Estos son los interrogantes que debemos hacernos en el momento de planificar un plan de comunicación  interna.

Nuestro plan deberá cumplir con estas premisas claves: “ser creíble y generar cercanía”, “tener compromiso con la vida del prójimo e impulsar el acto de compartir con gestos concretos” y “ser empático y desarrollar la inteligencia social”.

¿Cómo atender la demanda del público interno?

Podemos identificar los siguientes cuatro puntos para comenzar a pensar en articular nuevos modos derelacionamiento:

Hogarizar el espacio de trabajo: montar espacios de recreación: sillones, televisores y juegos, para que los empleados puedan despejarse y evitar el estrés. Crear un espacio verde -estar conectado con la naturaleza fomenta el mejor humor y la sensación de pertenencia-, con una iluminación inteligente, aprovechando la luz del día, lo que ayuda a crear un clima de trabajo acogedor que evita el aburrimiento y el malestar. Ambientar el espacio en fechas claves -las oficinas ya no deben estar montadas según lo estrictamente necesario y funcional-. Un ámbito alegre, cálido, colorido y que comunique mensajes de salud y bienestar es clave para el clima de la organización.

Generar un clima comunitario: alentar el compañerismo y las buenas relaciones entre los empleados. Organizar jornadas fuera de la oficina para conocerse y colaborar en el intercambio: festejar cumpleaños, family day, fiestas anuales, almuerzos de networking y salidas grupales, por ejemplo. Fomentar la solidaridad y la cooperación y brindarles oportunidades de voluntariados y de acciones grupales, que los construyan personalmente y comunitariamente a través de la conexión con una causa social.

Felicitar los logros y las buenas prácticas: a través de un programa de beneficios para empleados, ofrecer talleres que impulsen su vida personal y equilibren su vida laboral; brindar beneficios en programas educativos, sociales y culturales; y organizar concursos y sorteos internos.

Plantear condiciones de trabajo flexibles: trabajos basados en los resultados y los logros y no sólo en el horario. Horarios de entrada y salida cómodos. Posibilidades de trabajar desde el hogar algún día de la semana o del mes. Establecer un código de vestimenta accesible. Dar asueto en el día del cumpleaños del empleado y de sus hijos.

El desafío está en la comunicación inteligente

El desafío actual de la comunicación interna en las empresas, basado en el acceso a las nuevas tecnologías, plantea una vinculación constante entre lo interno y lo externo. Hoy, los empleados parecen ser los comunicadores externos de la empresa, los embajadores. Si una empresa tiene una mala gestión de comunicación interna, esto termina afectando a la comunicación externa, porque los empleados se convierten en los voceros principales.

Si ellos no están bien dentro de la organización, su incomodidad no sólo repercutirá directamente en la atención al cliente y no brindarán un buen servicio, sino que lo más preocupante será su estallido en las redes sociales. Es un tema cada vez más frecuente y de preocupación para las empresas: en las redes sociales y en la web, aparecen críticas fuertes a compañías. Todo el mundo tiene acceso a esa información, por lo que el descontento se viraliza y produce, en pocas horas, una mala reputación de la organización.

Además, existen foros que se focalizan en opiniones de actuales y ex empleados, en los que los potenciales colaboradores pueden consultar y saber qué sucede en esa organización. El personal descontento puede comentar sus malas experiencias y hacer públicas las experiencias negativas.

El compromiso con la vida del otro es parte de lo que necesitamos como sociedad para vincularnos con las generaciones futuras y lo que convierte a una organización en sustentable. Nuestra misión es alentar el cuidado intensivo y el desarrollo integral de las personas. Resulta fundamental abrir el camino hacia la construcción de una cultura organizacional comprometida, solidaria y colaborativa, promoviendo la comunión y la visión armónica comunitaria. Algunas temáticas que pueden ser abordadas son: salud activa, equidad de género, equilibrio entre la vida laboral y la familiar, ecología, procesos sustentables y diálogo comunitario.

Enumero algunas ideas de canales y actividades para tener en cuenta:

  • Magazine interactivo:es un nuevo concepto en comunicación online que supone una nueva forma de pensar estratégicamente la comunicación digital. La posibilidad de combinar fotos, audio, video, texto y animaciones hacen que la revista “cobre vida” y permite crear una “atmósfera” de sensaciones. Este nuevo medio digital aporta muchas ventajas a las empresas, mejora la imagen de la marca y contribuye a crear lazos más fuertes. Esta plataforma permite realizar juegos, encuestas e integrar redes sociales.
  • Talleres sobre la empatía y los valores: cumplen un rol transformador en el compromiso de las personas en el desempeño de su trabajo diario. En búsqueda de promover una cultura del trabajo que dignifica la persona humana y la realiza, se surgieren talleres que cumplan la misión de ser espacios comunitarios de reflexión  a través de actividades experimentales donde la persona pueda construir su identidad comunitaria desde la alianza de valores y nutrirse de las diferencias.

Redes sociales internas: es una herramienta que incentiva la colaboración y facilita la comunicación en tiempo real desde distintas plataformas digitales y permiten el intercambio de ideas y archivos. Existen varias: Socialcast, Yammer, Chatter, Zyncro., etc. Lo importante es ajustarlas a la dinámica de la empresa.

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